Trailer "Desde lo alto del baobab"
Febrero 20, 2009
Sr. Caracol
Hace algo más de un año descubrí lo apasionante que era tener un blog, y eso fue gracias a la respuesta y los ánimos que recibí desde Madagascar, donde fui a buscar el último ejemplar del libro de “El Principito” para el mayor coleccionista del planeta.
Os presento el trailer del documenta que rodé allí y que está en fase de postproducción. Espero poderlo compartir en breve con vosotros en el FNAC de Barcelona o en la librería Altaïr… y que por fin sepáis como acabó todo.
A todos los que me animábais a seguir con comentarios o mails privados, gracias.
Dirección, producción y fotografía: Alvaro Sanz
Guión: Raquel Galavís, Alvaro Sanz
Banda sonora original: Ainara Legardon
Protagonista: Toni Arbonés
foto del mes en missviajes!
Diciembre 12, 2008

Sr. Caracol
Hoy, el blog missviajes ha publicado una de las fotos que hice en Madagascar el año pasado mientras buscaba el libro perdido de “El Principito”. Si queréis leer la historia, haced click en la etiqueta de “Madagascar”.
Y si queréis ver la foto, entrad directamente aquí . Gracias, Esther!
el principito en siurana
Agosto 9, 2008
Sr. Caracol

marruecos 09: mapa final
Abril 10, 2008
marruecos 07: gorges du dades-marrakech-asilah-ceuta
Abril 2, 2008
Sr. Caracol
De nuevo la sensación de “final” se apodera de mí. Como nos pasa con las mejores películas, cuando nos encariñamos con los personajes o con los espacios y no deseamos que lleguen a su final. Esta vez los protagonistas hemos sido 4 personas, amigos, novios, hermanos, y seguramente jamás volvamos a encontrarnos, o si lo hacemos será de otra manera, porque este viaje nos ha cambiado.
Volver ha sido rápido, en Marrakech hemos cerrado los ojos y hemos puesto rumbo a Ceuta a toda velocidad. No hemos querido ver la horrible costa pseudo-occidental, no hemos querido irnos con un mal recuerdo de este país que nos ha enseñado tantas caras y tanta autenticidad.
Asilah, un pequeño pueblo costero ha sido nuestra única pausa para dar un paseo de descanso antes de despedirnos hasta la próxima vez. ¿Cuando será? Antes vendrá el Cabo Norte, Mongolia, la Ruta66… estaréis informados.
marruecos 06: tinerhir-gorges du dodra-gorges du dades
Marzo 30, 2008
Sra. Caracol
Hoy he hablado con el hambre. Tenía los ojos oscuros como un pozo de carestía, el cuerpo cansado y encorvado y sus pies asomaban dentro de unos jirones de zapatillas de deportes. Al principio se acercó tímidamente a nuestra burbuja occidental mientras preparábamos nuestra comida. Después de ocho días en este país cientos de personas nos han hecho señas en la carretera pidiéndonos dinero, caramelos, bolígrafos y un sinfín de golosinas occidentales más. Alguna vez hemos podido responderles, pero es imposible parar en cada curva que nos presenta un niño o una madre reclamando. Y no puedo evitar sentirme fatal por viajar en esta especie de nave de los deseos mientras por el retrovisor veo alejarse la figura de una niña de dos años que me saluda con su manita. También ha habido momentos en que hemos encontrado mendigos que nos han engañado, e incluso nos han rechazado Dirhams o un plato de comida en alguna ocasión…en Marruecos nunca sabes a que atenerte…
Pero hoy ha sido distinto, hoy he visto hambre en estos ojos, hambre de días de pastoreo en el árido Atlas Marroquí. Es un hambre que no se calma con el bocadillo o la fruta que le hemos ofrecido. Es un hambre que no entiende de protocolos y que devora cada migaja mientras agradece con los ojos, con la voz, con el alma, y me llama madamme… y se me encoge el alma … y mi hermano revienta después de tantos días de tensión… y me acuerdo entonces de cuando era pequeño y lloraba como un niño ante las injusticias. Igual que hoy.
La rabia, la impotencia, la incomprensión, la necesidad de sentir que puedo hacer algo más que dar una bolsa de comida… una batalla de ideas en mi cabeza y mi garganta prieta, inmóvil,muda… ¿ Qué contestarle a esta famélica cuando mis palabras no alimentan, ni cobijan, ni visten, ni calman la sed…?
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Sr. Caracol.
Marruecos, no Marrueco, es plural. Es fácil comprender por qué casi todos los países son singulares y éste es plural. Solo hay que coger un medio de transporte privado, no tiene que ser una autocaravana, y recorrer el Atlas, cruzar de punta a punta este país para darse cuenta que hay varios “Marrueco”. Mi primera vez en este país fue para grabar un videoclip. Pasé 5 días en Marrakech y no salí con la impresión de haber visto nada excepcional. Pero esta vez está siendo distinto. He visto el verde de la Toscana en el norte de Fez; he tocado la arena del desierto; he recorrido poblados rurales sin agua; he pasado de largo ciudades occidentales como Rabat… y hoy he visto el Cañón del Colorado, o lo más parecido que he visto a él. Hoy, una de mis fantasías infantiles de ser un cowboy se han visto satisfechas. Llegar a las Gorges du Todra desde Ar-Rachidia es sentir que dejas las dunas detrás, para cruzar oasis de palmeras y llegar al lejano oeste en menos de una jornada.
Hemos encontrado un buen camping a unos kilometros de Tinerhir, la pequeña ciudad que está a las puertas de las gargantas. Jorge se ha ido a dormir a las 7 de la tarde y los demás nos hemos sentado en una terracita a probar unas brochettes kefta y algunos productos marroquíes. La noche ha sido tranquila y a las 6 de la mañana, Marc y yo hemos ido a grabar unas cuantas imágenes por las gargantas. La carretera deja de ser buena a tan solo 3 km de donde hemos dormido y empieza a ser una auténtica pista que cruza algún que otro pueblo. Cada vez es mayor la sensación de estar dentro de una cueva, las paredes te van rodeando y la autocaravana cada vez es más pequeña en este regalo de la naturaleza.
Hacemos un desayuno rápido cuando el camino es imposible para un medio de transporte que no sea 4×4 y bajamos de nuevo al camping para despertar a Raquel y Jorge y salir hacia las gargantas del Dades, que están a tan solo unos kilometros en dirección Marrakech. 
El trayecto por las Gorges del Dades es quizás más variado que el del Todra. Cantidad de pueblos rojizos al lado de la carretera, antiguas kashbas, piedras caprichosas que llegan a coger formas de cuerpos humanos…
Así poco a poco nos deslizamos hasta un pequeño hotel de carretera donde preparamos una barbacoa, hacemos una serie de fotos un tanto peculiar y descansamos como los niños que somos.















marruecos 04: merzouga y erg chebbi
Marzo 28, 2008
Sr. Caracol.
La autocaravana ha llegado al desierto. Erg Chebbi, la “pequeña Erg” no es tan malvada como me habían advertido y nos ha dejado llegar hasta ella sin ningún problema. Ésta noche la pasamos en una haima cerca de Merzouga, el pueblo que está a pie de arena. 
Por primera vez dormimos todos en colchón, aunque sea tirado en la arena del desierto. La mañana empieza temprano, sobre las 5 un pájaro ha empezado a cantar en mi oreja. Marc ha dado señales de vida y los dos hemos ido a pasear hacia la duna en busca de la experiencia de los rayos de sol en este entorno. No nos ha dado tiempo a lavarnos la cara y por pequeñas fracciones de segundo creo estar soñando. Unos camellos al fondo, el infinito de arena frente a mi, el pueblo de Merzouga a unos kilometros, la frontera con Argelia allí mismo… todo me dice que este viaje ha tenido un sentido una vez más.
La sesión de fotos matutina termina pronto y una vez se despiertan los hermanos Galavís nos vamos al pueblo a pasear y a hacer algunas compras, que hasta ahora no hemos caído en el mundo del souvenir. Raquel es la maestra regateando, yo, a pesar de que los autóctonos me llaman el bereber catalán no tengo ningún tipo de arte rebajando dirhams. En poco más de una hora salimos de esa pequeña población con un montón de especies en bolsitas de plástico, dos chilabas, alguna alfombra y nuevos amigos.
Es mediodía y el calor aprieta. Tenemos reservados 4 camellos para hacer la clásica excursión hasta la otra punta de la duna para ver el amanecer. Marc y yo preparamos una buena comida en la auto mientras Jorge y Raquel aprovechan la piscina que nos han regalado en el paquete de turistas camelleros.
Salimos a las 16h locales, montados cada uno en un camello, que bueno, luego resulta que es un dromedario, pero no importa, es como el tema de los reyes magos, que nadie sabe cual es Melchor o Baltasar. A pesar de que la arena es el enemigo número 1 del mundo audiovisual, nos hemos decidido por el pack completo de cámara de fotos con juegos de ópticas incluido, y cámaras de vídeo.
El principio de la excursión es divertido, atractivo y hasta cómodo, pero cuando llevamos más de una hora allí montados la cosa empieza a castigar. Por fin llegamos a lo más alto de la duna y vemos el poblado nómada donde vamos a dormir, y a poca distancia aparece Argelia.
No estamos solos, nos acompañan unas 15 personas más y disfrutamos de los últimos momentos del día con una pequeña sesión musical a cargo de Raquel, Jorge, Alvaro, Marc y el amigo Omar.
Ya son las 5 de la mañana, el despertador aún no ha sonado, pero el canto de los pájaros que habitan las palmeras y algún que otro animal me han despertado. Una vez más, Marc también ha madrugado. Me asegura que un bicho le ha atravesado el cuerpo por la noche. Es lo que tiene dormir en pleno desierto.
La vuelta es más dura que la ida, pero mi mente solo está concentrada en la ducha y el desayuno que me esperan.
marruecos 03: azrou-midelt-gorges du ziz-ar rachidia-rissani
Marzo 27, 2008
Sr. Caracol.
La noche en el “Bosque de Cedros” seguramente no la voy a olvidar en mi vida. Sin duda el bosque es impresionante, uno de los más grandes del planeta (de cedros, claro), pero eso no es lo que lo hace inolvidable. Marc y Jorge se han sentado a ver “Las colinas tienen ojos” y quizás este no sea el mejor entorno para verla. Antes de que empiecen a matar a los miembros de la familia caravanera de la peli hemos empezado a oír ruiditos extraños, sombras humanas y sensaciones extraterrestres, así que hemos salido de allí pitando y hemos vuelto a la entrada, donde un “vigilante” se nos ha ofrecido a cuidarnos porque el lugar no es “supuestamente” seguro.
Idriss, que así se llama el guarda, nos ha invitado a su pequeña cabaña. Marc y yo hemos pasado con él más de una hora charlando y tomando té. Idriss estudió en Manchester y recorrió 30.000 km en bicicleta por Europa. Su conocimiento de la lengua inglesa, su ritmo tranquilo al hablar, y sus conocimientos reales de geografía lo acreditan. Eso sin comentar su condición física, está en plena forma a sus más de 40 años. Sus hermanos marroquíes están llenos de estrategias para venderte algo. Si les dices que eres catalán, eso si no lo descubren ellos por sí mismos, te dicen de carrerilla: “Barça, Plaça Catalunya, Sagrada Família, Corte Inglés, Terrassa”. Pero Idriss nos habla de otras cosas que nos atrapan durante un pedazo de tiempo. Por la mañana le imprimiremos una foto de la velada que quedará olvidada en su humilde cabaña.
En Aguelmama de St Ali paramos para hacer unos planos del supuesto lago con el que nos íbamos a encontrar. Estamos en una zona a la que llaman la “pequeña suiza” y realmente es así. Lo que más nos sorprende es que el lago está bastante vacío. Su aspecto es más que curioso, entre volcánico y desértico. Un lugar para pasar horas.
Volvemos a coger la carretera dirección Ar-Rachidia introduciéndonos en el Atlas y sus montañas nevadas.
Es aquí donde sufriremos nuestra primera mala experiencia del viaje y que por suerte solo nos robará cinco horas de nuestro tiempo. En una gasolinera, he preguntado al encargado si el agua era potable. Me ha contestado que sí y he rellenado el depósito de la auto (100 litros).
Al acabar, he pedido a Marc que llenase también el depósito de emergencia que llevamos, de unos 25 litros. Cuando estaba casi lleno me ha dicho que algo flotaba en el agua. Nada más y nada menos que decenas o cientos de renacuajos y otros animalitos correteaban por el agua mientras se me ponían los pelos de punta al pensar que el depósito de la auto podría estar también lleno. En efecto. Hemos estado 5 horas vaciando el depósito, limpiándolo con lejía y purificador de agua, desmontando la bomba y el filtro, los tubos obstruidos… sin entrar en muchos detalles diré que lógicamente esa es el agua con la que nos lavamos los dientes, nos duchamos… la sensación ha sido horrible y la duda de “cuanto tiempo hace que consumimos agua así ha sido escrupulosa”. Lo peor de todo ha sido sacar cáscaras de algún animal del tamaño de una cucaracha.





El paisaje hacia Ar-Rachidia es precioso y la serpenteante carretera que sube las montañas nos hace olvidar la mala experiencia. Decidimos dormir en Rich, una pequeña población donde yo solo consigo descansar 3 horas escasas en una noche de pensamientos acelerados. Viajar a otras culturas me hace meterme en un mundo interior de conflictos de ideas que a veces me roban horas de sueño.
Las Gorges du Ziz y el trayecto hasta Rissani es totalmente distinto a lo que jamás he visto. Miles de palmeras en un inmenso oasis que corre a lo largo de la carretera nos hacen detener más de una vez la auto. Necesito comprobar que estoy aquí, tocar el suelo, sentir la energía de la tierra, del agua, del aire, correr por mis venas.
La llegada a Rissani nos hace descubrir que estamos en uno de los lugares protagonistas de este viaje. El ambiente del desierto está en la calle, en las ropas de la gente, en la cultura que se ha creado alrededor de la gran duna que tienen de vecina, la gran Erg Chebbi.
Es de noche, debemos encontrar un lugar donde dormir. El hotel “Toumbuctu” es el lugar escogido. Por un precio razonable nos ofrecen unas haimas a pie de duna y nos parece interesante. Por primera vez, la autocaravana descansará sólita, y los 4 tendremos una cama parecida donde dejar nuestros cuerpos reposar. El mejor regalo, estar en temporada baja y que no haya turistas en la zona, así sentiremos menos que estamos en el Port Aventura del desierto.
Ver mapa más grande






marruecos 02: fez-bhali-imouzzèr kandar-azrou
Marzo 26, 2008
Sr. Caracol.
Quien esté acostumbrado a leer mis relatos de Madagascar o lo que era capaz de describir sobre una simple carretera albanesa, creerá que Marruecos no me gusta o que no estoy viviendo grandes cosas, pero no es así, os lo aseguro. Viajar cuatro personas en una autocaravana pensada para una pareja es toda una aventura, quizás mayor que llegar al desierto. Cada día es una lotería a ver quien duerme en el suelo, a mi me ha tocado esta noche porque Jorge no acumulaba más de 10 horas de sueño en 3 días y le cedí la cama de látex y la compañía de su hermana.
Espero poder hacer un resumen de sensaciones al llegar a casa, pero ahora prefiero compartir unas imágenes que descripciones absurdas.





Sr. Caracol.
Llevaba tiempo preparando este viaje, exactamente 3 meses, desde que volví de recorrer esos 15.000 kilometros por Europa. Y aquí estoy, en Fez, cumpliendo pequeños sueños de nuevo, en esta ciudad llena de sensaciones extrañas.
Poco a poco hemos ido bajando desde Galicia, nos hemos detenido unos días en Cáceres y por fin hemos cruzado ese pedacito de tierra que nos separa mucho más de lo que se tarda en cruzar.
Conducir por las carreteras marroquíes es tal como me habían advertido tantas y tantas veces, pero la gente no sabe que Raquel y yo hicimos un Master en Albania.
Este viaje lo hacemos 4 personas, Jorge, el hermano de Raquel y Marc, mi amigo y director de foto se han añadido. Durante estos días filmaremos imágenes de lo que será nuestro segundo proyecto dedicado a los niños.
Os dejo con imágenes de estos primeros días, en los que hemos recorrido Chefchaouen; Moulay-Idriss; Volubilis, las ruinas romanas por las que hemos paseado en soledad absoluta, y Fez, después de recorrer el Rif y tener que decir que no queremos hachís a más de una docena de vendedores ambulantes y niños.





























































