ancares con nieve

Diciembre 30, 2008


Sr. Caracol
Ultimamente es norma de la familia caracol, cada vez que salimos a contar un cuento, tomarnos un o dos días de vacaciones. No penséis que es por lo estressante del oficio, más bien es por aprovechar la salida, la gasolina y el palizón de kilometros que algunas veces hay que meterse. Esta vez toca Principito, una vez más, en el Museo Provincial de Lugo, así que ir a conocer los Ancares no es una mala propuesta.
El Sábado al mediodía salimos de Lugo con destino Quintela de Balboa, una pequeña población leonesa en la que nos esperan familiares lejanos. El camino es atractivo y sinuoso. Nieve, ramas rotas por el viento y curvas cerradas, por las que la auto casi no cabe, son una constante en el viaje a este remoto lugar donde lo lejano se hace próximo. Nos reciben con una cena perfecta para reponer fuerzas. Antes de dormir visitamos un par de pallozas y un molino convertidos en bares cálidos donde se reúnen cazadores, agricultores y jóvenes de la zona para entrar en calor y conversar.
El sueño atrasado y la armonía del lugar nos hacen dormir 12 horas! La auto sale como puede del hielo acumulado durante la noche y pone rumbo a Piornedo. Tardamos varias horas en llegar, debido al mal estado de las carreteras y las paradas que hacemos: ahora a espiar unas ardillas que se esconden en los árboles; ahora unas vacas en medio del camino; ahora un riachuelo donde coger agua…
Piornedo, seguramente, es el lugar más visitado para ver las pallozas, estas viviendas milenarias en las que vivían juntas varias generaciones, con sus animales incluídos. El calor del ganado ayudaba a sobrevivir los fríos inviernos en estas curiosas casas absolutamente perdidas en las montañas, que tienen mucho que ver con las aldeas galas de los cuentos de Astérix. Con sorpresa descubrimos que han sido utilizadas como morada hasta los años setenta, cuando la construcción de carreteras puso fin al aislamiento de esta zona profunda.





Hemos sido premiados como “blog del día” en la web www.webdeldia.org. El 14 de diciembre es “nuestro” momento y habrá un link a miradas de caracol con una pequeña entrevista… gracias a todos y a seguir contando aventuras!
Blog nombrado Blog del Día el  14/12/08

puente asturiano

Diciembre 8, 2008

SR. CARACOL
La auto sale de Vigo en dirección Pola de Siero. Por delante, 4 días de amigos, nieve y naturaleza. En Santiago de Compostela se añade a la expedición la auto de Jesús, Cristina y Lagun. Hacemos el viaje tranquilos y llegamos a Asturias por la noche. Allí nos esperan Miguel Angel, Eli y Diva.
Es viernes, y salimos dirección Cangas de Onís y cerca de allí dejamos las autos para hacer una excursión de dos horas al lado de un río. Los canes se meten en el agua helada, pero sin duda la campeona de natación es Diva, la joven Golden-Retriever de los asturianos.


Miguel, el anfitrión, nos lleva a San Juan de Parres a comer a un pequeño restaurante donde sirven una comida casera a buen precio: “Casa Pedro”. Allí, disfrutamos con un buen pote asturiano. La tarde la dedicamos a visitar los lagos de Covadonga y el Santuario del mismo nombre. La pernocta la hacemos en un lugar precioso, con unas vistas únicas a los Picos de Europa por un lado y al mar por otro. No os diré donde está…
La noche es movidita, hace un viento infernal y me levanto varias veces a cambiar la casa de sitio para que no nos dé el aire de lleno. Entre sueños escucho como Miguel y Jesús también mueven las suyas. Esa noche nadie consigue dormir demasiado, incluso Coque tiene cara de no haber pegado ojo!
Por la mañana sigue lloviendo, así que bajamos a Llanes y Ribadesella y paseamos cerca del mar comentando batallitas de viajes pasados. Cada uno de nosotros tiene miles de experiencias distintas y compartirlas es una de las cosas más bonitas de viajar.
Después de comer ponemos dirección a la Ruta del Cares. Está todo totalmente nevado y la expedición es divertida. Las tres autos blancas, recorriendo curvas heladas y montes blancos. Pasamos la tarde noche descansando, charlando… hasta la hora de dormir. Noche tranquila, noche invernal…
Nos despertamos con energías para caminar. Con los pies bien protegidos para que no se mojen empezamos a ascender a paso ligero pero cansado. Es una excursión corta, de dos horas, pero que me renueva los pulmones.
Ya es domingo y Raquel y yo dejamos a nuestros amigos y volvemos a casa, así que cuando leáis esto, espero, estemos de nuevo en Galicia, en casita, junto a la chimenea preparando un buen cocido.







Sra. Caracol

Cerrando el círculo, confirmo la belleza de esta zona de cuento. Garganta con nudo de corbata al comprobar que es tan bonito como la primera vez… o quizás más. Gamas de otoño que pujan por su morada desbancando los verdes estivales. Un desfile de bellezas ocres, amarillas, rojas y naranjas me devuelve sensaciones primigenias,  de cuando el hombre podía oler las estaciones. Una subasta de árboles sublimes para el diafragma del visitante. Mi alma se catapulta a través de mis pupilas y brinca de color en color, cada vez mas cerca del orgasmo cromático. Piel de arena en cada recodo colorado y hambre de libertad en cada nuevo ascenso. Aldeas entre valles que me dicen de plazas medievales donde se vendía pan y acero. Olor a lar antiguo e historia de puchero, emerge de cada chimenea del pasado. Caminatas sanadoras del espíritu en esta campiña de sosiego. Mi corazón tamborilea un ritmo frenético cuando me siento viva en estos campos, cuando el viento me arranca el sombrero y me inunda una carcajada de euforia que rebota en los monolitos del paseo. Días de castillos y grutas, con 150 escalones que se descuelgan hacia el útero de la madre tierra, entre formaciones que se me antojan alienígenas. Cuatro días que parecen cientos. Gargantas del Tarn que cambiaron mi rumbo hace casi dos años. Hoy cerramos un viaje que, hace ya! dos años, fue el inicio del nuestro como círculos concéntricos.

SR. Caracol

La escapada por las Gorges du Tarn va llegando a su fin y decidimos cerrar el círculo que dejamos abierto hace dos años. Esta vez, en lugar de coger la carretera N-106 desde Florac, con dirección a Nimes-Barcelona, decidimos seguir por las Gorges de la Jonte para llegar de nuevo a Millau. Pero no penséis que esto lo vamos a hacer del tirón, no, tardaremos un par de días.
La primera parada es Nîmes-le-vieux, ya en el Causse Méjean, una zona bastante despoblada. El lugar debe ser un paraíso para los geólogos, pues las rocas son su único protagonista, bueno, las rocas y el viento. Su formación se debe a la erosión de las aguas del mar en eras que se alejan demasiado de nuestro tiempo; demasiado como para poder imaginar que algún día aquí nadaban peces libremente. Ahora son los buitres los habitantes de lujo de este mar de rocas que dibujan formas caprichosas. El paseo dura algo más de una hora en este infinito de piedras a 800 metros de altitud. Decidimos regresar, pues no hemos dejado miguitas de pan en el camino y todo nos parece igual. Coque, por suerte, nos hace de guía de vuelta a la autocaravana. 
Tomamos decisiones mientras preparamos un aperitivo aprovechando un sol que había estado escondido toda la mañana. El próximo destino será la Grotte Dargilan, la “cueva rosa”, descubierta en 1880 por un pastor que buscaba la madriguera de un zorro. El lugar es sin duda increíble para los que no tenemos experiencias espeleológicas. La parte superior es un gran agujero donde cabría una iglesia, formada por hundimientos de hace más de 30.000 años; la parte inferior son una especie de pasadizos creados por el paso de un río subterráneo. Se pueden ver sus aguas cristalinas si se bajan los más de 150 metros en dirección al centro de la tierra. Una experiencia para todos los sentidos.
Seguimos el camino por las Gorges hasta llegar de nuevo a Le Rozier. Tan solo son las 5 de la tarde, pero decidimos parar por hoy y dar el viaje por acabado. 
P.D. No hace falta que os diga que es uno de los lugares más recomendados, sobre todo para los Catalanes, que lo tenemos a 4 horas de casa. Perfecto para recorrer en pareja con un coche y tienda de campaña, o si hay un poco más de presupuesto, improvisando en los montones de hoteles y casas rurales que hay por la carretera. Espero vuestros comentarios después de haber visitado estas tierras!

aigüestortes

Agosto 15, 2008

Sr. Caracol

¿Cómo puede ser que no haya estado antes en este Parque Natural? Si miro el mapa de Catalunya norte descubro que he estado aquí anteriormente esquiando en Boi-Taüll, o haciendo descenso en patines por la Vall Fosca, incluso haciendo esquí de fondo entre iglesias románicas, pero nunca había venido en verano para descubrir la gran cantidad de riachuelos, lagos y senderos que pueblan este paraje. 
Los 5  días que estamos pasando aquí pasan lentos, de manera que una vez más creo ser un habitante de estas tierras. La auto descansa tranquila junto a un río en Barruera, en una zona donde aparcan sin problema otras furgos y autocaravanas. Aquí, a diferencia de otros lugares turísticos, somos bienvenidos los que llevamos la casa a cuestas y nadie nos obliga a pasar por la taquilla de un camping. 
Excursiones de hasta 6 horas son nuestro objetivo diario y por las noches caemos destrozados, tanto que ni las lágrimas de San Lorenzo pueden esperar. 
Hay tiempo para todo en este valle: para los paseos, para ir de compras, visitar iglesias románicas Patrimonio Mundial, leer, escalar con amigos de Siurana, hacer fotos a caballos… lo importante, como siempre, es saber que tienes ganas de volver para encontrar nuevas rutas, nuevos colores y nuevas excusas para viajar. 







SR. CARACOL
La foto de arriba lo dice todo: calor inhumano de hasta 50 grados! Hemos pasado algo más de una semana recorriendo la España mas interior, desde Los Monegros hasta Molina de Aragón, de Guadalajara a Cáceres y de Toledo a Cuenca. Temperaturas de 42 grados durante todo el día y hasta 35 grados a las 12 de la noche.
Las autocaravanas tienen un montón de cosas, pero algo tan básico como el aire acondicionado no lo instalan de serie porque sube los costes de un producto ya caro de por sí. El viaje, condiciones climáticas aparte, ha sido bonito y diferente, mucho pino, mucha piedra, ambientes muy secos…
De Extremadura hemos descubierto la zona de la Vera, un puñado de pueblos y arroyos que necesita una relectura con calma y en primavera. Por ahora, sabemos que en Septiembre allí unos días, y no iremos solos… pero de eso ya os hablaremos.
De la zona de Cuenca me quedo con la Ciudad Encantada, que a pesar de ser Domingo no estaba demasiado llena de turistas. Eso sí, haría dimitir al político que decidió poner cartelitos en las piedras para decirte a qué animal o cosa se parece cada una. Pero qué tontería es esta! Yo, tan feliz imaginando que una roca tiene cara de perrito con alas y un cartel horrendo me dice que es una tortuga dando un beso a un koala. Cosas del turismo prefabricado… En las fotos que os pongo de estas rocas caprichosas he intentado que no aparezca ninguno de estos letreros.
En Cuenca capital hemos podido ver que la ciudad invita al paseo reposado, pero no lo hemos practicado. Temperaturas de alto riesgo nos hicieron alejanos unos kilometros hasta un riachuelo donde acabamos comiendo (ver foto de arriba). Coke fue el can más feliz del mundo durante unas horas.
La vuelta a casa por Peñíscola es refrescante, volver a ver el mar, sentir la sal y enterarnos de que la selección española jugaba un partido importante y lo ganaba. Qué horrible es que no te interese el fútbol para nada y cuando estás encendiendo las velitas que acompañan una cena romántica empezar a oír gritos, petardos, pitos y vivas España!





torralba, rio piedra

Junio 23, 2008

SR. CARACOL
Nos dirigimos hacia Cáceres a pasar unos días de descanso del ya descansado verano. El camino con la autocaravana es largo así que nos desviamos por Torralba para que Raquel conozca este paraje donde me pierdo algunos días cada año.
El pueblo no ha cambiado demasiado, aunque este año los girasoles aún no están plantados porque ha llovido hasta hace poco.La canasta que había en la plaza de la iglesia se ha caído y ningún niño la echa de menos… no hay niños. Adoración me cuenta que Claudio no está bien, ya tiene 87 u 88 años y hace unos días que no va al bar, mala señal.
Son las 6 de la tarde y el sol pega fuerte, aún así decidimos ir a caminar con Coque por el río piedra. Mi sorpresa es enorme al ver que lleva agua. Quizás he estado allí 20 veces y este pequeño “Cañon del colorado” siempre me había recibido seco! Los caprichos de la naturaleza hacen que hoy la traiga fresca, dándome la esperanza de un poco de vida para el pueblo. Caminamos durante más de 3 horas cruzando riachuelos y hablando con pastores desconocidos. El camino de vuelta lo hacemos con un rebaño de ovejas, a su velocidad, saboreando la puesta de sol y pensando en la cama que nos abraza pronto y nos da una noche tranquila.





Ver mapa más grande

norte de españa

Junio 7, 2008

SR. CARACOL

La temporada de verano de conciertos empieza y la autocaravana viaja hacia Catalunya, esta vez sin la señora caracol. Para que el viaje no sea tan duro pido a Coque y a Marc que me acompañen, y ya puestos, decidimos que el viaje Galicia-Catalunya dure 5 días.
Recojo a Marc tras un madrugón importante en el aeropuerto de Santiago. Son las 6 de la mañana. No hay ningún destino concreto. Seguramente sea el viaje menos organizado de los que he hecho, pero el viernes tengo que estar en la universidad a las 12. Es el último día de tutorías y mis alumnos no perdonan.
Decidimos empezar por la playa de las catedrales, al norte de Galicia haciendo frontera con Asturias. Tenemos la suerte de llegar con marea baja y podemos pasear por la arena contemplando las formas caprichosas que la erosión ha dejado en las rocas. Coque va atado porque ayer Raquel le dio una ducha y no quiero que se tire al mar nada más empezar el viaje.
A partir de aquí, empezamos a llamar por teléfono a hermanas, cuñados y amigos para que nos recomienden sitios. En menos de una hora tenemos un plan inicial de ruta, así que nuestro siguiente destino son los Picos de Europa.
Parada obligatoria en Cudillero, un pequeño pueblo pescador que aún conserva su encanto y que “farda” de ser un lugar de cine. Seguimos hasta Cangas de Onís, la primera gran población antes de los Picos. Repostamos algo de comida, sobre todo carne de la zona, y nos adentramos en las montañas. Curvas, curvas y mas curvas entre el verde y el aire limpio. Improvisamos hacia Arenas de Cabrales y tomamos una pequeña carretera que lleva al Funicular que sube al Naranjo de Bulnes.
Es pronto y salimos a pasear con Coque, después de encontrar un perfecto lugar para la pernocta, junto a unos ingleses. El paseo se alarga por culpa de unas cabras que se nos cruzan en el camino y amenazan con clavarnos sus cuernos. Salimos de allí disimulando, como si los pobres animales fueran una banda de delincuentes juveniles.
A primera hora de la mañana subimos a Bulnes con el funicular y paseamos por el encantador pueblo que da nombre a esta montaña tan conocida entre los amantes de la roca. Charlamos con otros caminantes y yo cruzo unos minutos con Eugenia, (así es como decido bautizarla porque no le pregunté el nombre) una señora que me cuenta que tan solo viven 4 personas en el pueblo. Me explica de que viven, como hacen para tener alimentos y lo duro que es el invierno. Pero es feliz allí, tiene una casa en Oviedo y no va hace años. 
Marc y yo decidimos bajar andando de nuevo hasta la auto, a pesar de tener billete de vuelta en el funicular. El paseo de algo más de una hora al lado del río nos regala conversaciones y unas galletas infantiles. Tielve y Sotres son los siguientes pueblos donde paseamos antes de dejar los Picos de Europa y dirigirnos hacia los valles vascos y navarros. Vera de Bidasoa, Elizondo, Ochagavía, Isaba y Roncal son el recorrido de hoy. Montañas llenas de curvas a velocidad lenta; paradas técnicas para fotografiar de vez en cuando; peregrinos que no pueden caminar más y a los que acompañamos hasta su siguiente destino… y al final… la autocaravana clavada en el barro! Gran momento. La que tenía que ser la tarde tranquila y relajada se convierte en 2 horas de trabajo de pico y pala para sacar los 4000 kilos de la hierba y el barro. Como siempre, probamos todas las técnicas existentes, pero acabamos subiendo las ruedas una a una con los gatos e introduciendo unas tapas de alcantarilla que encontramos. Esta noche dormimos planos.
La mañana empieza accidentada. El esfuerzo de ayer pasa factura a la auto que marca una avería en el sistema de aceite y otro en la válvula del turbo. Zigzagueamos a velocidad lenta hasta el taller en Jaca y ponemos una solución temporal para poder llegar a nuestro destino.
A pesar de la avería, el camino recto parece aburrido y nos desviamos hacia Riglos, pueblecito de Huesca al pie de una de las montañas clásicas de la escalada de principios del siglo pasado. No se me olvida aquel “Al Filo de lo Imposible” de mis 15 años, en el que se veía a Rabadá y Navarro entrenando en Riglos para la ascensión que les costaría la vida en el Eigger.
Huele a final de viaje pero aún quedan unos cuantos kilometros, así que avanzamos una hora más, hasta llegar a un extraño lugar, uno de esos que con la luz del día no te dicen nada, pero al caer la noche cobran vida y nos regalan momentos como este de la primera foto…

 Entro en clase en breves minutos, así que os dejo hasta la próxima excusa para viajar, espero que esta vez acompañado de la Sra. Caracol.







SR. CARACOL

Escapada de despedida gallega. Sí, en dos días salgo hacia Catalunya para pasar allí el verano recorriéndola entera varias veces de gira con Els Pets.
Por no hacer muchos kilometros, decidimos ir cerca de casa, por la provincia de Pontevedra. Tres días de lluvia que no nos impiden visitar castillos medievales, iglesias abandonadas, caballos salvajes, monasterios, castros celtas, bosques llenos de magia después de la tormenta…