el viaje más largo…

Septiembre 27, 2008


SR. CARACOL
La foto de arriba lo dice todo: calor inhumano de hasta 50 grados! Hemos pasado algo más de una semana recorriendo la España mas interior, desde Los Monegros hasta Molina de Aragón, de Guadalajara a Cáceres y de Toledo a Cuenca. Temperaturas de 42 grados durante todo el día y hasta 35 grados a las 12 de la noche.
Las autocaravanas tienen un montón de cosas, pero algo tan básico como el aire acondicionado no lo instalan de serie porque sube los costes de un producto ya caro de por sí. El viaje, condiciones climáticas aparte, ha sido bonito y diferente, mucho pino, mucha piedra, ambientes muy secos…
De Extremadura hemos descubierto la zona de la Vera, un puñado de pueblos y arroyos que necesita una relectura con calma y en primavera. Por ahora, sabemos que en Septiembre allí unos días, y no iremos solos… pero de eso ya os hablaremos.
De la zona de Cuenca me quedo con la Ciudad Encantada, que a pesar de ser Domingo no estaba demasiado llena de turistas. Eso sí, haría dimitir al político que decidió poner cartelitos en las piedras para decirte a qué animal o cosa se parece cada una. Pero qué tontería es esta! Yo, tan feliz imaginando que una roca tiene cara de perrito con alas y un cartel horrendo me dice que es una tortuga dando un beso a un koala. Cosas del turismo prefabricado… En las fotos que os pongo de estas rocas caprichosas he intentado que no aparezca ninguno de estos letreros.
En Cuenca capital hemos podido ver que la ciudad invita al paseo reposado, pero no lo hemos practicado. Temperaturas de alto riesgo nos hicieron alejanos unos kilometros hasta un riachuelo donde acabamos comiendo (ver foto de arriba). Coke fue el can más feliz del mundo durante unas horas.
La vuelta a casa por Peñíscola es refrescante, volver a ver el mar, sentir la sal y enterarnos de que la selección española jugaba un partido importante y lo ganaba. Qué horrible es que no te interese el fútbol para nada y cuando estás encendiendo las velitas que acompañan una cena romántica empezar a oír gritos, petardos, pitos y vivas España!





descargamaría

Julio 9, 2007

SR. CARACOL
Hemos pasado unos días tranquilos en ALMERÍA; hemos brillado con el sol del interior de Andalucía y los Pueblos Blancos; hemos cenado como reyes en SEVILLA, así que ahora toca calma, pura y verdadera calma. Esa que te agota, que te provoca dolor de cabeza. DESCARGAMARÍA tiene eso y otros secretos. Chuchi tiene allí una casita, en la entrada del pueblo, en la parte alta, con unas vistas perfectas de las montañas. Allí no puedes ver el mar porque no hay, pero puedes sentir la pureza del aire, el silencio de la tarde, el vuelo del milano planeando frente a ti, y las estrellas, una a una en el cielo. 
Cae la tarde y todos los astros acuden a la cita. Entre tanta armonía no sé si leer, escribir o incluso me planteo rezar, pero hace tiempo que he olvidado hacerlo, así que cojo el National Geographic Historia y me adentro en leyendas de pueblos ancestrales.
Me despierto por la mañana, con el cuerpo molido. Hacía quizás 20 días que no probaba una cama de esas que tienen 4 patas y colchón standard. Creo que mi espalda se ha acostumbrado a furgonetas y caravanas y los Pikolin le sientan un poco mal. Raquel en cambio se despierta feliz, necesitaba un poco de muelles en sus huesecitos.
Coque ha dormido en el salón, con GALA, una perrita tremenda, cruce entre varias razas. Cosas de la multiculturalidad. Chuchi nos explica sus orígenes, pero me pierdo cuando vamos por los bisabuelos. La cuestión es que GALA, con 7 meses de vida, es un cachorro muy listo y cachondo. Coque, que ya perdió el humor a los 60, está un poco incómodo con tanta simpatía y de vez en cuando lanza un gruñido para marcar.
Es hora de descolgar las bicis de la parte de atrás de la furgo. El destino es un pueblo cercano, en la misma SIERRA DE GATA (nada que ver con el CABO DE GATA de hace unos díás). Es un pueblo encantador, de piedra, con una cultura desarrollada alrededor del aceite y con un molino museo que muestran sin problema.
Hasta el pueblecito han llegado las solicitudes de los planes europeos de ayuda. Una, dos, tres, hasta 9 o 10 casas rurales entre menos de 40 casitas. Quizás demasiado.
Estos pueblos de la zona tienen todos “Piscinas naturales”, unos espacios públicos que equivalen a nuestras perfectas piscinas de cuadraditos azules y trampolines. Pero aquí son de piedra, sin socorrista argentino para salvarte, con olor a río puro y muchos con cascada. Aprovechan los propios ríos para cortarlos y crear unas piscinas imperfectas, de más de 100 metros de longitud y algunas de 30 o 40 de anchura. Sobradas para hacer pruebas olímpicas.
Y así pasamos 3 días, caminando por montañas, bañándonos en ríos de pueblos vecinos y entrevistando a Rebeca, una joven de 26 cansada de la ciudad y que ha venido al pueblo con la intención de activarlo. Vive en una casa alquilada, antigua y que en el pasado fue panadería. Allí plantamos la cámara de vídeo y recogemos durante una horita su testimonio. Para que quede.