¿donde estás Sra. Caracol?

Noviembre 3, 2008

 Sr. Caracol

¿Donde está la Sra. Caracol? El trabajo me ha separado durante unos días, quizás demasiados, de Galicia. Como es lunes y no tengo mucho que hacer, Marc y yo decidimos pasar “Los lunes al sol” en La Molina, en el Pirineo catalán. La nieve y el frío nos acompañaron durante una jornada de paseo por la montaña, buenas cocas de “poble” y fotos campestres. El otoño ha llegado disfrazado de invierno en este rincón catalán. 


aigüestortes

Agosto 15, 2008

Sr. Caracol

¿Cómo puede ser que no haya estado antes en este Parque Natural? Si miro el mapa de Catalunya norte descubro que he estado aquí anteriormente esquiando en Boi-Taüll, o haciendo descenso en patines por la Vall Fosca, incluso haciendo esquí de fondo entre iglesias románicas, pero nunca había venido en verano para descubrir la gran cantidad de riachuelos, lagos y senderos que pueblan este paraje. 
Los 5  días que estamos pasando aquí pasan lentos, de manera que una vez más creo ser un habitante de estas tierras. La auto descansa tranquila junto a un río en Barruera, en una zona donde aparcan sin problema otras furgos y autocaravanas. Aquí, a diferencia de otros lugares turísticos, somos bienvenidos los que llevamos la casa a cuestas y nadie nos obliga a pasar por la taquilla de un camping. 
Excursiones de hasta 6 horas son nuestro objetivo diario y por las noches caemos destrozados, tanto que ni las lágrimas de San Lorenzo pueden esperar. 
Hay tiempo para todo en este valle: para los paseos, para ir de compras, visitar iglesias románicas Patrimonio Mundial, leer, escalar con amigos de Siurana, hacer fotos a caballos… lo importante, como siempre, es saber que tienes ganas de volver para encontrar nuevas rutas, nuevos colores y nuevas excusas para viajar. 






Sra. CARACOL 

Caminar. El río es nuestro bastón en el camino hacia el Planell de Aigüestortes. Su gorgojeo nos sigue juguetón tentándonos cristalino, pero a 1200 metros de altura hace frío. El que no lo duda, como siempre, es Coque, que nos demuestra lo bién que lleva sus recién estrenados 
12 años zambullida tras zambullida. 
El ascenso entre bosques, umbrío por momentos, nos regala praditos siesteros que aprovechamos. Los melocotones mas ricos del mundo nos perfuman la boca de dulce jugoso. Algún rayo de sol atrevido nos pregunta nuestro nombre mientras soñamos bajo un árbol. Su calor nos seduce y termina de acunarnos bajo las hojas. Un poco más tarde nos sorprenden abetos frondosos que destacan por su verde navideño sobre las lomas de las enormes montañas. Nuestras piernas patean, pisan, saltan, resbalan, flexionan y estiran un trillón de veces hasta llegar a un lago de un solo inquilino: un pato que aparenta perdido del resto de su bandada y que se disputa con nuestro can la hegemonía de la charca. Desde allí, levantando la vista, vemos como en un espejismo el enorme chorro de agua alpina que alimenta este enorme paraje natural. La madre de la vida en este valle, hoy está helada, y nos muestra toda su fuerza a menos de un metro de distancia. Pero el ascenso no ha terminado aún. Ahora trepamos rocas ayudados de bastones, jadeando y deseando llegar pronto a nuestro destino. Cansancio sano, aire fresco, medio bocata en el estómago y cámaras en mano son nuestros compañeros en el último tramo. 
Por fin, cuando creemos que no vamos a llegar nunca, el Planell nos sorprende con un riachuelo encantado donde comernos el resto de las provisiones. Titania nos duerme de nuevo. En sueños oigo a Coque respirar a nuestro lado mientras nubes grises bailan al otro lado de mis párpados callados. Después de un suspiro, Oberón nos despierta silbando un viento helado. Entonces desperezo mis pupilas, me estremezco templada y le escucho aullar: ¡arriba! ¡ya es hora de despertar de este sueño de una tarde de verano!










mira todas las fotos…
Sr. CARACOL

Este fin de semana, por órdenes del guión, aparecemos en Torelló (Osona). Pero como no hay mejor manera de empezar un fin de semana que comiendo, vamos directamente al Merlot, en Vic, uno de mis preferidos en cuestión de gastronomía. Si vas, no pidas carta, directamente haz que traigan embutidos y queso, lo demás viene solo. El lugar no tiene ningún misterio, un pequeño localcito decorado con radios antiguas y relojes de época; al fondo, las brasas siempre encendidas y controladas por un señor mayor. Su esposa te dará la bienvenida apoyándose en alguna mesa, pues apenas puede caminar. Come cuanto quieras, al final, pesarán la que has cortado y solo pagarás eso. Es lo que se dice economía culinaria, nadie tira nada, nunca hay restos. Si hay más gente en el restaurante y alguien ya va por los postres mientras tú aún te debates entre el fuet o el queso, verás la performance que acompaña al postre estrella de la casa, y que no podrás evitar pedir cuando llegue el momento. No te describiré en qué consiste, pues de simple que es, pensarás que no vale la pena pasearse por el carrer Gurb de Vic y buscar el Merlot.

Para dormir escogemos el solitario Castell de Orís, a tan solo unos kilometros, cerca de Torelló. Hay un parking de tierra tranquilísimo donde no suele haber nadie y a unos 100 metros una fuente donde coger agua, así que autonomía absoluta para pasar allí un par de días y recorrer algunos senderos, subir al castillo a disfrutar de las vistas, o tumbarse a la sombra de los árboles… buen fin de semana!







igualada baloon festival

Julio 14, 2007

Tenemos concierto en Igualada, y coincide con uno de los encuentros más importantes del mundo de globos aerostáticos. Según lo planificado, voy a hacer una sesión de fotos a ELS PETS subiendo en globo. Con eso del título del disco la foto puede ser un 10. Por lo pronto Joan ya se ha rajado, así que quedamos que él aguantará la cuerda mientras los demás suben a la cestita.
Hay una gran fiesta, con batucada incluida y durante la tarde charlamos, nos hacemos fotos y tocamos un poco los tambores.
Los globos empiezan a llenare de aire y el espectáculo está servido. Empiezan a volar y los músicos lo deciden, ninguno subirá al globo. Demasiados riesgos a dos horas de un concierto, seguramente multitudinario. Los planes cambian y se rehacen rápidamente. Raquel, Marc y yo subiremos al último globo, al más grande, al de uno de los hombres que cruzó África en globo hace más de 20 años, al de un absoluto profesional.
La salida es rápida y brusca, pero rápidamente se hace el silencio infinito en lo alto del cielo. Abajo queda el escenario donde en 4 horas tengo que estar haciendo visuales.
El vuelo va a durar media hora y el piloto nos advierte que el aterrizaje va a ser violento. Las condiciones del tiempo han sido demasiado justas durante todo el día y hemos volado al límite. Nos cogemos a todo lo que podemos, guardamos las cámaras y el miedo. El globo empieza a bajar rápido, demasiado rápido y…. un , dos, tres…. golpe contra el suelo! zam! y arriba otra vez… un, dos, tres y otro golpe contra el suelo. Entre rocas deslizando, gritos, el viento y el fuego oigo a Raquel gritando por su pié. No puedo a penas sostenerme en pie porque la cesta está del revés y vamos derrapando así que poco puedo ayudar. En cuanto paramos me introduzco debajo de la cesta entre los pies de los 7 que hemos subido. Hay una orgía de piernas y pies, y al fondo, allí al fondo ha quedado el dedo gordo de Raquel, debajo de una de las bombonas de gas que ha saltado en uno de los intentos de aterrizaje y ha tenido la mala suerte de volverle a caer encima, atrapándole el pié.
Todo queda en un susto, con ambulancias, hospital y todo incluido. Pronto empiezan a sonar los violines… el concierto va a empezar y pienso: “¿qué hubiera pasado si los músicos hubieran ido en ese globo?”
Lluís dedicará “com anar al cel i tornar” a Raquel que descansa en la furgoneta…





empordà intensivo

Mayo 24, 2007

Sr. CARACOL

Ayer miércoles tuve una hora y media de clase, y dado el estress que eso genera, me decidí regalar unos días por el EMPORDÀ.
Cargué la furgoneta para 5 días de viaje en busca de ese equilibrio entre el mar y la montaña, el calor y el fresco, el verde y el azul del que me han hablado Miquel, Gloria y los demás amigos que viven por esa zona.
Mi primer destino será PALS, un pequeño pueblo de interior cargado de historia. La suerte de viajar en jueves y en mayo es que no encuentras turistas, así que el pueblo es mío. Compruebo rápidamente que está todo perfectamente arreglado. Cada baldosa está en su posición correcta y no consigo ver un solo cable de teléfono colgando de una casa. ¿no os pasa nunca? ves un pueblo precioso, una fachada encantadora con sus enredaderas… y cuando vas a disparar la foto no sabes por donde encuadrar: te aparece el cajetín de Fecsa y el poste de teléfono. Pues aquí no pasa. Aún así, el pueblo de tan perfecto, parece la nueva sección del Port Aventura: “la zona medieval”. Como tengo una montaña de revistas por leer me siento en un bar de pueblo a tomar un café, 1’20€. Media hora más tarde tomo otro café en el centro del pueblo, en una terraza modernizada al más puro estilo Ibiza donde anuncian SANGRÍA en grande: 1,70€ y ni tan solo puedo sentir el gusto del mejor café de Brasil en mi paladar porque la cucharilla venía integrada en el sobre del azúcar y el vaso es de plástico. Miquel, no te enfades, tu pueblo me ha encantado.
El sol no sale ni un solo instante y empieza a llover, así que el sueño de saborear las costas del Empordà se evaporan. Aún así, decido visitar BEGUR y sus calas famosas. Todo son curvas en esta zona y en la furgoneta hay una banda sonora interior de cubiertos, vasos y trastos que van golpeando unos con otros que me empiezan a poner nerviosito, así que subo a los KINGS OF CONVENIENCE a todo volumen (con las ventanillas bajadas, eh!) Compruebo, que las obras de BEGUR aún continúan, yo creía que las obras solo se hacían durante las elecciones pero éstas llevan un par de mandatos porque siempre que vengo a este pueblo veo calles levantadas cerca de la playa. Ni tomo café ni bajo de la furgoneta. Se va a hacer tarde y busco un sitio donde plantar mi casa esta noche. Aquí está bien, hoy seré un agricultor empordanés.
Consigo dormir más de lo habitual, y la mañana empieza a las 9.45. Me llega un SMS, es Nuri y simplemente pone PERATALLADA. Ni un beso de despedida, ni un hola. La chica es contundente y conoce mis gustos, así que hizo velas y aprovechando la brisa marina me dirijo hacia este pueblo del que no he oído hablar antes. Por el camino me distraigo bastantes veces a hacer fotos en los arrozales, en las masías y en pequeños pueblos que intuyo a lo lejos. El parking de PERATALLADA está tranquilo y al pueblo no se puede entrar rodando. Así que me ato a Coque a la cintura y me pongo a andar por sus calles. El lugar el perfecto. Piedra con olor a medieval y restaurantes integrados en el entorno. Porque eso sí que lo tiene el pueblo, restaurantes. Veo una casita pequeña en el centro, vieja, de piedra y se me ocurre llamar a la agencia anunciante para preguntar el precio. La chica me informa amablemente que son 180m2 de casa aunque no lo parezca y que el pueblo es precioso. Le confirmo que el pueblo es precioso pero que quiero saber el precio. 1.450.000 euros. ¿Alguien sabe cuanto es esto en pesetas? Porque claro, nos hemos acostumbrado al euro, pero a que una casa valga tanto yo no me he acostumbrado, así que recojo mis cosas y me voy a PALAFRUGELL a buscar caravanas para hacer de una de ellas mi vivienda. Yo no soy de los que se manifestarán por los problemas de la vivienda, yo soy de los que buscan soluciones personales y directas. La chica me enseña unas cuantas caravanas, desde 1000 euros hasta 4500. Algunas no pasarían la ley de la vivienda pero como yo no soy exigente y no la voy a plantar en el centro de Plaza de Catalunya, me da igual. Me gustan 3, las vuelvo a mirar. El mundo de las caravanas es un punto y a parte. Entras en esos miniespacios habitados por guiris alemanes, por familias campistas de Badajoz y huelen a vino tinto, a tortilla de patatas y a primeros besos de verano con 12 años. Me apunto las referencias y lo de siempre “me lo pienso y os llamo el lunes”. Salgo de allí con la idea de haberme comprado una masía de 4 metros cuadrados en el Empordà.
En un cruce de caminos no sé hacia donde girar y pregunto por mensaje. Me recomiendan de nuevo Peratallada y me recuerdan que es mejor moverse por intuición, así que tiro a la izquierda. La carretera se pierde por los montes y cada cierto tiempo veo una pequeña mansión con pista de tenis, piscina, caballos y 4 coches aparcados en la puerta. Llego a la ermita de STA. SUSANNA DE PERALTA y allí me siento un rato a mirar el mapa.
Raquel se va a enganchar a mi viaje en unas horas, así que me dejo algunas cosas por visitar y me dirijo hacia la costa. En el mapa veo FAR DE SANT SEBASTIÀ, y hacia allí voy.
La verdad es que ya he dado 3 o 4 vueltas a la comarca en dos días pero todo está cerca, todo es bonito y no tienes la sensación de estar dando vueltas sobre ti mismo porque cada vez que pasas por un sitio descubres cosas nuevas.
El Faro está en lo alto de una montañita cerca de la playa de TAMARIU y el puerto de LLAFRANC. Estoy solo y decido preparar unos lomos con champiñones, cebollita tierna y un poco de salsa a la pimienta. Raquel llega cuando la comida está a punto de servirse y Coque ya ha devorado sus cosculitos (comida para perro que no encontrarás en supermercados). Le explico lo que ya he visitado y lo que falta por visitar, le cuento que vi una casa de 180m2 pero me acabó gustando más la distribución de la de 4 y me regalaban el avancé.
Bajamos al puerto de TAMARIU a que el niño tome su dosis de cafeína. Otra vez vaso de plástico y cucharilla integrada en azucarillo. ¿alguien me dice a que se debe esta moda?
Nos acercamos a ULLASTRET, un pueblo pequeño con un poblado ibérico a visitar; nos perdemos por caminos y nos reencontramos con la carretera de nuevo. Es tarde y decido sorprender a Raquel con una cena en alguno de esos restaurantes de PERATALLADA, así que aparcamos en un buen lugar ya que intuyo que después del entrecot, haremos noche allí.
Ya que el pueblo es pequeño y su oferta inmensa, lo recorremos entero estudiando minuciosamente las cartas y nos decidimos por el primero de todos. Un hotel con restaurante integrado en la piedra de más de 500 años de antigüedad. Es exterior y sólo hay otra pareja cenando. La cena está deliciosa y el precio no es mayor que un plato combinado en la Barceloneta. (¿os habéis dado cuenta ya que le tengo un poco de tirria a la capital?)
La noche es tranquila, tranquilísima y la mañana se levanta lluviosa. Recorremos la costa, las calas y paramos un rato en LA PUNTA DEL TER para pegarnos una ducha tranquila. Coque aprovecha para meterse en el mar, así que esperamos a que se seque un poco y vamos a l’ESTARTIT. El pueblo es demasiado turístico, pero plantamos la furgoneta en la playa frente a las MEDAS y nos zampamos una buena ensalada y un pollo a l’ast.
Vamos improvisando entre Bellcaire d’Empordà, Verges y aparecemos en l’ESCALA. Eso huele más a Salou que a pueblo auténtico pescador pero hay rincones originales y yo encuentro uno para mojar un croissant y una ensaimada en leche.
Salimos de ahí recorriendo SANT MARTÍ D’EMPÚRIES, CINCLAUS, ST PERE PESCADOR ELS AIGUAMOLLS DE L’EMPORDÀ y llegamos a EMPURIABRAVA. Miro de refilón estos edificios de estilo Torremolinos y aprieto gas a fondo hasta llegar a CADAQUÈS. Nos movemos por la zona, ya es de noche, pero al niño le apetece hacer un par de fotos antes de dormir.
La mañana arranca en PORTLLIGAT, un pequeño pueblo costero que farda de que todo lo tocó DALÍ. Aún así se respira autenticidad y huele a redes. Paseamos durante un rato y yo me quedo mirando un curso de iniciación al kayak en la orilla. Me encanta ver a los monitores de actividades deportivas, siempre guapos, morenos y con un repertorio de chistes que distraen a las chicas embobadas con el monitor que les ha tocado. Al final de curso harán cola para fotografiarse con él.
Las curvas de la carretera nos llevan hasta el CAP DE CREUS y escribo en el GPS la casa de Raquel como destino. Nos separan 1450km de Galicia así que mirando el mar y la magia del cabo yo me siento atrapado por mi tierra y ella siente nostalgia por la suya. Salgo de ahí antes de que se tire al mar e intente volver a su casa a nado y aparecemos en el PORT DE LA SELVA. El pueblo me gusta más de lo que hubiera imaginado y encontramos un sitio perfecto para plantar el restaurante y hacer un arroz con verduras y carne (un revuelto, de restos de 4 días, vaya). Ya es domingo y hay que aprovechar lo poco que queda. Visitamos ST PERE DE RODES, nos perdemos por algunos restos prehistóricos y pim pam vamos recorriendo las curvas que quedan hasta llegar a casa.
Cuesta digerir tanto encanto, y recordar dónde has tomado cada fotografía. Así que si estuviéramos en DISCOVERY CHANNEL, una voz de presentador chiflado diría…..”y esta semana, pasa al número 1 de lugar más bello de Catalunya…… el EMPORDÀ!!!”


gòsol

Mayo 22, 2007

El lunes por la mañana, recién llegado del fin de semana de ÀGER, me llaman de la Renault, que la furgo ya está reparada, y para sorpresa mía, me pagan la mitad de la reparación!
Para celebrarlo, solución de urgencia: pasar 2 días por Berga.
Como siempre, lo primero que hago es pasar por la oficina de turismo a saquear todos los mapas de la zona. Como no voy preparado para hacer el Pedraforca, aún habiéndome quedado con las ganas la semana pasada, decido hacer un poco de ruta en la furgo. La he hechado tanto de menos!
Pillamos la carretera que va a las pistas de esquí de RASOS DE PEGUERA y llegamos hasta el final. Realmente es curioso ver el ambiente de unas pistas de esquiar en primavera. No hay nadie, los letreros de alquiler de esquís y venta de forfaits siguen colgados, pero ni una sola alma hará cola esta mañana. Eso sí, aún siendo mayo hace un frío importante. Recorremos los pueblecitos del valle, visitamos un curioso PI DE TRES BRANQUES, y encontramos un perfecto sitio para dormir cerca de la MARE DE DÉU DE CORBERA. La noche es tranquila y el cielo estrellado. Salgo un momento a disparar unas fotos antes de dormir.
La mañana empieza a las 6. Me pego una carrera por una pista de montaña con Coque. El cansancio llega como de costumbre a partir de mis 30, a los 5 minutos, pero me esfuerzo un poquito más y llego hasta arriba. Las vistas son impresionantes. A pesar de la calima, se puede ver Montserrat, y mi imaginación da para ver el mar, pero no es verdad.
A las 7 despierto a Raquel engañándola diciendo que son las 10. El desayuno el habitual, pero acompañado de zumo de naranja natural. Ayer compramos un exprimidor manual y lo ponemos a prueba.
A las 10 reales abrimos el mapa y ponemos el dedo sobre GÒSOL, el pueblecito donde PICASSO pasó un verano. De camino vamos parando en cada camping que vemos para preguntar si hay caravanas en venta. Al final lo conseguimos y encuentro la que quiero. Un viejo trasto del año en que Naranjito daba pataditas al balón. Solo digo que casi seguro la compro. Otro día os diré que he hecho finalmente.
La vuelta a casa pasa rápidamente, decidiendo mi próximo destino, dónde voy a vivir dentro de un mes, como voy a decorar la nueva caravana… ya os contaré, aquí, como siempre.

àger en parapente

Mayo 19, 2007

Soy un niño malcriado y cabezota. eso para empezar. así que aún no teniendo la furgo este fin de semana, no me voy a quedar sin mi dosis de viajecito. así que preparamos el MINI para sufrir 2 días de trote.
la aventurita empieza, digamos, a las 3 de la madrugada del viernes, en MOLLERUSA, después del concierto de PETS. el mensaje de voz de mi hermana explica perfectamente como llegar cerca de OS DE BALAGUER, junto a un río, allí están ellos durmiendo en su furgoneta y han dejado una luz intermitente de la linterna contra unos árboles para que encuentre el lugar exacto. el mini se detiene pasadas largas las 3 y no tenemos ganas de montar tienda de campaña ni nada, así que probamos los asientos del coche.
La noche no es tan dura, porque dura poco. Digamos que el MINI no fue concebido para fines de semana “familiares” por la montaña, pero nos conformamos.
Marcamos rumbo a AGER. No tenemos muy claro ni dónde vamos ni qué vamos a hacer. Vamos acompañados de mis sobris, el cuñao y mi hermana, así que el ritmo será otro.
El fin de semana pasa lentamente alrededor de este pueblo de Lleida. Nos marcamos como único objetivo el poder volar en parapente. Raquel y mi hermana lo consiguen, yo que soy un poco gafe me quedo en tierra porque cuando me tocaba saltar empieza a soplar viento fuerte. Me había puesto mi camiseta para la ocasión, la que pone “Sloopy but safe” (patoso pero seguro). Así que me quedo retratando a la autocaravana de juguete que me regala Raquel para alegrar un poco mi fin de semana.
Mi sobrina, celosa de su madre también intentó volar, pero se olvidó de abrir el paracaídas a tiempo y se golpeó contra el bordillo de una escalera. Unos puntos de sutura y fin de semana salvado por los pelos!


tarde en el montseny

Mayo 17, 2007

Lo reconozco: estoy enamorado de Catalunya. Collons, es que no te la acabas. En menos de un 15 días he visto salir el sol en la costa de Tarragona; me ha dado el aire seco del Priorat en la cara; he podido correr por los montes del Pirineo… y hoy me he echado una minisiesta en lo alto del Montseny, escuchando pajaritos… esos sí, hemos viajado con el Mini!!!

avería en a furgoneta

Mayo 13, 2007

El domingo empieza a las 6 de la mañana. Creo que la Virgen que se encuentra en el santuario donde hemos dormido ha puesto el aire acondicionado de la naturaleza a la temperatura perfecta y ha despertado a los animales en el momento justo. El sol empieza a asomarse por las montañas cuando las tostadas de mermelada, el café y la leche están servidos en la mesa.
Coque camina por el bosque siguiendo el olor de las vacas. Aún no se ha despertado y va con la cabeza dando golpecitos contra las piedras. Creo que lo que menos le gusta de las excursiones de fin de semana es madrugar.
Ahora empezaría a contar lo bonito que era todo, los solos que estábamos, lo bueno que salió el desayuno, lo bonita que fue la excursión de 10 kilometros que hicimos, pero no, os contaré sólo a partir del momento que decidí volver a casa para acabar ese proyecto que tenía a medio acabar y que entrego el lunes a primera hora.
Conozco los sonidos de la furgonetas como los matices en las canciones de The Beatles, y algo me dice que Ringo ha perdido el tempo. Un sonido extraño golpea en la rueda trasera. Mierda, el eje que sostiene la rueda se ha partido por la mitad y la rueda se ha desplazado. Mi casa sobre ruedas se ha quedado sin cimientos y no pensé que eso fuera a ocurrir nunca.
Tengo varias opciones en ese momento: llamar al seguro, llamar a la Renault, llamar a mi madre, llamar al fraile del día anterior, o negociar con la Virgen que nos ha acompañado esta noche. Pero decido andar unos metros y ponerme a cagar en medio del monte. Algo me hace intuir que la aventura de salir de ahí va a durar unas horas y que me voy a cagar en todo, así que empiezo por quitarme la mierda del cuerpo.
Como he dejado la puerta de la furgo abierta, cuando vuelvo, leo “Servicio Técnico Renault”, así que decido llamar. Hablo con mi interlocutor que me confirma que mi vehículo está en garantía y que me vendrán a buscar en grúa en 20 minutos, después un taxi me llevará a casa y ellos me repararan la furgo sin coste alguno. No me lo puedo creer. De repente me siento feliz de correr en la antigua escudería de Fernando Alonso. Le digo al de la Renault que bajaré al pueblo para quedar con el de la grúa para facilitarle las cosas porque el vehículo está un poco perdida en el monte
Riiing Riiing. En dos minutos suena el teléfono y el señor de la grúa me dice que le explique dónde estoy, que me rescatan al instante. Se lo explico, y tal como voy hablando, el tipo se empieza a poner un poco negativo. En 20 minutos recibo la llamada que esperaba: excusas. Me informan que su grúa está en ese momento dirección de Barcelona y que ya han llamado a Renault para que me manden otra. Yo, mientras, decido bajar al pueblo para ver como está la pista y confirmar si puede o no subir el camión grúa. Cuando llevo 5 minutos corriendo y justo antes de apoyarme en un árbol a echar el resto de mi cuerpo por la boca aparece un 4×4. Simpático matrimonio que ha visto la furgo averiada y decide bajarme hasta el pueblo. Hace un sol terrible y busco la sombra para hacer mis gestiones. Me tumbo en una roca a esperar a que llame el de la grúa, pero no suena el teléfono. De repente un sonido en la carretera me despierta, acaba de pasar una grúa enorme, pero pienso que no será para mí. Sigo apoyado en la roca, en una plaza donde hacen tributo al señor que montó una industria cementera que debió hacer rico al pueblo hace casi 100 años.
A la media hora, cuando ya me desespero, me llama el tipo de la grúa y me dice que ya ha llegado. Le pregunto que dónde y me confirma que está en la ermita. No me lo puedo creer. La furgoneta no está en la ermita, simplemente le comenté al de la Renault que el punto más cercano era ese…. marrón! lo que no imagino es que el gruísta me dice que no le queda gasolina. En ese instante, se me acaba la batería del teléfono. Lo reseteo e intento llamar a Raquel, que me espera en la furgo. Ella no tiene cobertura.
Resumen de la situación: Tenemos un gruísta a 5 kilometros de mi furgo cerca de un cruce con 3 caminos y sin gasolina en su vehículo; tenemos mi teléfono sin batería y yo a 6 kilometros de mi furgo y a 10 del gruísta; tenemos a Raquel y Coque en la furgo sin cobertura y ni idea de lo que está pasando.
Decido empezar a subir hacia la furgo con la esperanza de que el de la grúa la encuentre por su propio pie. Cuando llevo 10 minutos andando y compruebo que tan solo estoy a 200 metros del pueblo, apareces tú: rugiendo entre los montes, con tu cabello ondulado latiendo al viento, tu barba perfecta aspirando el polvo del camino y cargado de agua para convertirla en vino… eres Johnny, mi Jesucristo Salvador (ver foto ilustrativa)
Le cuento a Johnny mi situación y me dice que no llego a la furgo andando ni de coña, así que gira su quad y se decide a acompañarme. Me agarro fuerte, muy fuerte, a los dos agujeritos que él me indica y arranca a toda velocidad. Me siento afortunado de nuevo. No soy partidario de los moteros que van a toda pastilla por las pistas de montaña, pero en ese momento me siento protegido por Johnny y debo llegar antes que el gruísta a la furgoneta.
No tardamos más de 15 minutos en llegar y he intuido que andando no hubiera llegado nunca. Raquel me ve llegar con mi amigo Johnny y no entiende nada. Podéis imaginar qué es lo que hago nada más llegar: pedirle a mi salvador que me deje hacerle una foto. Su respuesta es contundente “home, tot plegat és una mica surrealista,no?” Y claro, razón no le falta al chaval.
Para colmo de bondad, se ofrece para ir a buscar al de la grúa. Yo, mientras, pongo el teléfono a cargar y justo me llaman de un teléfono desconocido. Es un gruísta nuevo que me dice que el otro se ha rallado y ha decidido irse. Perfecto. Tengo a Johnny dando vueltas por el monte buscándole.
El nuevo gruísta me pregunta como llegar y me responde alto y claro: “ok, jo tiro, però a la mínima que no em moli, marxo a la base”. Le ruego y reruego que se esfuerce un poquito, que la pista está plana y perfecta y que va a llegar. Entre una cosa y la otra llega Johnny confirmando lo que sabemos, el gruísta se ha ido. Le doy mil gracias y le intento preguntar a qué Iglesia pertenece pero el tatoo enorme de su brazo me responde: Harley Davidson.
A los 20 minutos, el rugir de un camión furioso nos hace respirar de nuevo. Por un momento Raquel y yo habíamos estado a punto de sacar las butifarras y liarnos una barbacoa, pero hemos hecho bien porque el de la grúa no lo hubiera entendido.
Su enfado es enorme, pero le conseguimos calmar. Con él diseñamos el mejor plan. Él nos baja hasta el pueblo más cercano, llamamos un taxi que nos lleve a Ripoll, a unos 60 kilometros, y él se lleva la furgo a Berga para llevarla a reparar el lunes.
Ahora estamos sentados en un banco de la plaza donde hace unas horas estaba yo estirado. El señor fundador de la cementera aún esta ahí puesto. La gente ya se ha ido a sus casas, ajenos a nuestras 6 horas de agonía.
Pero si ayer se nos apareció un fraile, hoy, Johnny Jesucristo me ha salvado la vida.
Si queréis saber el final, pues el de esperar: 1500 euros de reparación. Todo, por querer huir de la ciudad, por meterme en un bosque a tocar la naturaleza, por no coger la bicicleta…