Gorges du Tarn: Círculos concéntricos
Octubre 12, 2008
Gorges du Tarn: el día de las rocas
Octubre 12, 2008
Gorges du Tarn: Sainte Enimie, Castelbouc, Bondoms
Octubre 11, 2008
Gorges du Tarn: Le Rozier, Les Vignes, Sainte-Enimie
Octubre 10, 2008
Sr. Caracol
Hoy despertamos temprano y me voy con Coque hasta la oficina de turismo a buscar algún mapa de la zona. La gente me saluda por la calle. El sol aún no ha salido. Decidimos ascender a lo alto de una montaña, donde hay una cruz y se intuyen unas vistas de pájaro.
La pista que sube es muy pronunciada y no podemos evitar recordar que hace un año empezamos nuestro viaje de 3 meses por Europa , asi que comparamos el camino con el que nos descubrió algún monasterio en Metéora, Grecia. Cuando faltan unos metros para la cumbre, unos buitres empiezan volar en círculos a nuestro alrededor.
Los restos de un pueblo de otro siglo nos hacen soñar con una vida auténtica en lo alto de esta montaña. Las vistas son realmente increíbles, se ve Le Rozier abajo, en armonía, con sus casas de piedra, y la fusión de las aguas del Tarn y la Jonte.
El último tramo hay que superarlo en una especie de Via Ferrata. Raquel y Coque se quedan sentados y yo subo un poco más, hasta que una escalera de unos 6 metros me frena. Los buitres flotan a mi misma altura, y decido que si ellos no suben más tampoco tengo por qué hacerlo yo, no sea que me convierta en carroña.
Al llegar a la auto nos espera un premio, al que ya no le quedan muchos días de vida: un jamón de bellota que nos regaló Paco para nuestra boda. Y qué bien entra con un vasito de mosto, queso francés y pan con tomate!
Después del aperitivo seguimos nuestro camino y nos encontramos de nuevo con La Sablyere, un pueblo que se funde con las rocas al otro lado del río. Antiguamente a estos pueblos se cruzaba en barca, pero muchos de ellos hoy disponen de una moderna tirolina para pasar mercancías. Entre parada y parada llega la hora de comer y nos detenemos al lado del Tarn en el pueblo de Les Vignes. Es, sin duda, uno de los mejores lugares donde aparcar la auto. Lo tiene todo: árboles que hacen sombra, el agua a menos de 5 metros, un pueblo bonito y tranquilo al otro lado, y sobretodo, la seguridad de que nadie te va a echar de aquí. Raquel y Coque juegan con palos mientras yo preparo el menú del día.
Ya saliendo de Les Vignes, y en dirección a Sainte Enimie, nos encontramos con La Croze, un conjunto de casas con aire de pueblo fantasma, olvidado. Pero tan cuidado que parece que por las noches alguien sale a cortar la hierba y cuidar las flores.
Después de unas cuantas curvas más, alguna otra aldea perdida al otro lado del Tarn y unas cuantas canciones de fondo, llegamos a nuestro destino de hoy: Sainte Enimie, según los entendidos, unos de los lugares más bellos de Francia. La leyenda nos la explica Bertrán de Marsella en un romance del siglo XIII donde narra que Santa Enimia, una princesa merovingea que enfermó de lepra, descubrió un manantial de donde emergían aguas curativas. Cada 6 de octubre sus habitantes celebran una curiosa romería en una ermita que hay en lo alto de la montaña. Por pocos días no coincidimos para verla!
Aparcamos de nuevo junto al río, damos un paseo con Coque, cortamos jamón, vemos una de Bergman… y se hacen las 9, la hora de dormir en este pequeño rincón del mundo.

Gorges du Tarn, las segundas partes siempre fueron buenas
Octubre 9, 2008
Sr. Caracol
Hace casi dos años que viajo acompañado de dos polizones que se han subido a mi casa sobre ruedas y no se quieren bajar. Hace casi dos años que escribí mi primer post en un blog y hablaba de este lugar, las Gorges du Tarn. Lo que no sabía hace dos años es que mi acompañante recién conocida sería hoy mi mujer y que volveríamos aquí en nuestra pequeña honeymoon.
Es miércoles y salimos de Barcelona lloviendo. En algo más de 3 horas llegamos a Port-Leucate, una pequeña zona costera cerca de Perpignan. Allí decenas de autocaravanas y furgonetas surferas descansan en la costa.
Nos levantamos temprano y seguimos el viaje dirección a Millau, la ciudad que hace dos años me regaló las mejores crepes de mi vida, la ciudad donde redescubrí a Nick Drake y sobre todo, la ciudad donde empezó todo. Repetimos en “La Creperie” y nos hacemos una foto de familia, esta vez con Coque, que no vino en el primer viaje.
La autocaravana empieza a recorrer las carreteritas que serpentean el río Tarn dirección a su nacimiento en el monte Lozère.
El paso de los años ha hecho que el agua esculpa un auténtico barranco en este macizo calizo de los Grands Causses y las paredes llegan a tener 500 metros de altura. En las cumbres se pueden descubrir unas mesetas conocidas como “causse” que son unas estepas en las que el viento frío y las rocas surgidas del suelo nos hacen creer en otro planeta.
Nuestra primera parada es en el castillo de Peyrelade. Un pequeño paseo con una gran pendiente nos lleva hasta sus puertas y allí nos detenemos durante un buen rato a jugar con los colores del otoño: los rojos, ocres, amarillos, naranjas y marrones.
Seguimos hasta Liaucous y allí comemos junto a un prado verde. El sol juega con las nubes pero siempre vence y pone el termómetro a 24 grados. Perfecto para pasear por el pueblo, que, como todos los de esta zona, se presenta absolutamente tranquilo, sin comercios, sin ruido, sin suciedad y sobre todo, sin cemento y homigoneras.
La jornada acaba en Le Rozier, un lugar estratégico, pues se cruzan varios caminos y rutas. El pueblo es bonito y ofrece al viajero una pequeña oficina de turismo, una panadería y un kiosko, lo justo para salir del paso. Eso sí, horario de invierno, de 8 a 10 de la mañana. Continuará.
gorges du tarn
Diciembre 9, 2006
No te conozco. ¿tú me conoces? lo mejor de los viajes es hacerlo solo o con alguien a quien casi no conoces y volver sabiéndote un poco más, y conociendo a tu compañero o compañera. y si además de eso ni te has planteado el destino y casi te lleva el azar y nick drake, mejor que mejor.
así que durante el puente nos perdemos por las Gorges du Tarn, uno de aquellos lugares que apuntaré en el cuaderno de bitácora de la furgoneta, que ya ha superado sus 75000 km de edad en menos de dos años. pueblos colgados de la roca, perdidos, a los que solo se llega en un bote cruzando el río; carreteras que no lleva a ninguna parte; castillos solo para tí y para mí…
casa de toulouse lautrec
Diciembre 9, 2006
quizás quedé demasiado afectado por ver la noche anterior “a skin too few”, el documental de 1999 que se hizo sobre nick drake…y se puede ver reflejado en los cristales.
la mañana del 8 de diciembre la pasé en el castillo donde se crió toulouse lautrec… solo dos visitantes y la sobrina-nieta del artista que nos abandonó a media visita por unos terribles y extraños sonidos que salían de su barriga…




























