foto del mes en missviajes!

Diciembre 12, 2008


Sr. Caracol
Hoy, el blog missviajes ha publicado una de las fotos que hice en Madagascar el año pasado mientras buscaba el libro perdido de “El Principito”. Si queréis leer la historia, haced click en la etiqueta de “Madagascar”.
Y si queréis ver la foto, entrad directamente aquí . Gracias, Esther!

Hemos sido premiados como “blog del día” en la web www.webdeldia.org. El 14 de diciembre es “nuestro” momento y habrá un link a miradas de caracol con una pequeña entrevista… gracias a todos y a seguir contando aventuras!
Blog nombrado Blog del Día el  14/12/08

puente asturiano

Diciembre 8, 2008

SR. CARACOL
La auto sale de Vigo en dirección Pola de Siero. Por delante, 4 días de amigos, nieve y naturaleza. En Santiago de Compostela se añade a la expedición la auto de Jesús, Cristina y Lagun. Hacemos el viaje tranquilos y llegamos a Asturias por la noche. Allí nos esperan Miguel Angel, Eli y Diva.
Es viernes, y salimos dirección Cangas de Onís y cerca de allí dejamos las autos para hacer una excursión de dos horas al lado de un río. Los canes se meten en el agua helada, pero sin duda la campeona de natación es Diva, la joven Golden-Retriever de los asturianos.


Miguel, el anfitrión, nos lleva a San Juan de Parres a comer a un pequeño restaurante donde sirven una comida casera a buen precio: “Casa Pedro”. Allí, disfrutamos con un buen pote asturiano. La tarde la dedicamos a visitar los lagos de Covadonga y el Santuario del mismo nombre. La pernocta la hacemos en un lugar precioso, con unas vistas únicas a los Picos de Europa por un lado y al mar por otro. No os diré donde está…
La noche es movidita, hace un viento infernal y me levanto varias veces a cambiar la casa de sitio para que no nos dé el aire de lleno. Entre sueños escucho como Miguel y Jesús también mueven las suyas. Esa noche nadie consigue dormir demasiado, incluso Coque tiene cara de no haber pegado ojo!
Por la mañana sigue lloviendo, así que bajamos a Llanes y Ribadesella y paseamos cerca del mar comentando batallitas de viajes pasados. Cada uno de nosotros tiene miles de experiencias distintas y compartirlas es una de las cosas más bonitas de viajar.
Después de comer ponemos dirección a la Ruta del Cares. Está todo totalmente nevado y la expedición es divertida. Las tres autos blancas, recorriendo curvas heladas y montes blancos. Pasamos la tarde noche descansando, charlando… hasta la hora de dormir. Noche tranquila, noche invernal…
Nos despertamos con energías para caminar. Con los pies bien protegidos para que no se mojen empezamos a ascender a paso ligero pero cansado. Es una excursión corta, de dos horas, pero que me renueva los pulmones.
Ya es domingo y Raquel y yo dejamos a nuestros amigos y volvemos a casa, así que cuando leáis esto, espero, estemos de nuevo en Galicia, en casita, junto a la chimenea preparando un buen cocido.






caracol titiritero

Noviembre 22, 2008

SR. Caracol
“De aldea en aldea, el viento lo lleva, siguiendo el sendero, su patria es el mundo, como un vagabundo va el titiritero” decía el maestro Serrat en una de sus canciones. Así hemos pasado los últimos cuatro días Raquel, Coque y yo. Hemos recorrido Galicia, de Vigo a Santiago, de la Coruña a Lugo, de Orense a Pontevedra contando cuentos a los niños. Bueno, la que contaba cuentos era Raquel, yo no tengo esa facultad… yo hacía de chofer encantado y espectador a ratos.
Por suerte, vivimos otros tiempos, y el titiritero de Joan Manuel pasaba frío y dormía en su viejo coche, tampoco parecía feliz. Ayer, última jornada de nuestra intensiva “contada”,  vivimos por un momento la época del protagonista de la canción. Al caer la noche, nos desviamos por una vieja carretera que no llevaba a ningún sitio en particular. La carretera era estrecha y llena de preciosos árboles que aparecían y se escondían de nuevo ayudados por las luces de la auto. Encontramos reposo en una pequeña aldea, Fonteo. Hoy, al despertar, hemos descubierto la belleza y autenticidad del lugar. Una aldea, con su única calle sin asfaltar, y con olor a estiercol, animales y comida casera. Durante horas hemos paseado y hablado con los vecinos. Elio nos cuenta de sus hijos, que no quieren saber nada del campo y se marcharon hace tiempo a la ciudad. Antonio nos habla de la finca del “Catalán” que no podemos perdernos por bonita. Josefa nos lleva a ver su viejo horno, sus berzas y gallinas. A escasos metros, un señor nos conduce, casi sin querer, a un enorme cerdo. No me da tiempo de avisar a Raquel, así que acaba siendo testigo de “la matanza”.
Antonio y Elio se dejan fotografiar, pero la amiga Josefa me dice que no, que es una mujer casada y que no puede enseñarse por ahí. Por un momento, creo estar en una aldea de Marruecos, pero no, estoy a 200 km de casa, en un lugar, que por suerte aún no se ha contaminado.
“Canta su romanza, al son de una danza, híbrida y extraña, para que el aldeano le llene la mano con lo poco que haya” sigue la canción, y así, salimos de Fonteo con la sensación de haber aprendido cantidad de cosas de esta gente que tanto puede enseñarnos.
El camino de vuelta a casa lo hacemos despacito y recorriendo los lugares que anoche parecían tenebrosos. El Bosque de A Marronda es uno de los lugares más bonitos que he visto de España. Está en el concello de Baleira, a una hora de Lugo. Quien se acerque por estas tierras podrá ver uno de los hayedos más importantes de Europa, el nacimiento del Eo, cantidad de horreos espectaculares, castros celtas, pallozas, el antiguo Camino de Santiago y sobre todo, aire puro de aldea.

Chauvinismo celta

Noviembre 16, 2008


SRA. Caracol

Muchas veces he oído a algunos gallegos decir que vivimos en uno de los lugares más bonitos de la península, y esto te lo dicen sin apearse del ordenador ni un minuto, ni dejar el asfalto por un segundo. Por eso, éste cómodo chauvinismo me da un poco de lástima.

Porque siendo gallega y habiendo vivido en Galicia unos 20 años, todavía hoy descubro una Galicia nueva cada vez que nos escapamos unos días a recorrerla. Aunque solo sea el fin de semana, la sensación de foránea en tu propia tierra y la desconexión de mi entorno rutinario, nos hace regresar el Domingo más que cargados para enfrentarnos a la rutina semanal.

Y es que Galicia, efectivamente, es muy bonita y también bastante grande, llenita de recovecos nuevos y huequitos encantados. Leyendas donde menos te lo esperas que te amedrentan con serpientes paganas o demonios roba-niños. Restos celtas de otras civilizaciones, dólmenes en cuarentena y faros encalados en el principio mismo de la ignominiosa Costa da Morte. Malpica só en Galego, como hace siglos, y deliciosa gheada en el acento del campo. Mar por todas partes, ahora a la derecha, ahora a la izquierda… porque en Galicia, nunca sabes las vueltas que has dado. El sol generoso, a pesar de la mala fama de estas tierras, aunque prematuro en su ocaso… y es que ya casi estamos en invierno!

Un millón de sitios que oler antes de volver el lunes al trabajo, a tan sólo ciento y pico kilómetros, el tiempo que tardas en ver una tediosa película de sobremesa el Sábado o a unos pseudoperiodistas del salseo colorado farfullar mamarracheces el Domingo. Esto es lo que nos separa del conocimiento de nuestra tierra, esto y las ganas claro…que siempre será más cómodo decir orgullosos lo de “Galicia es preciosa” en el cafetito de la oficina, que salir a comprobarlo…




Otoño-invierno en Andorra

Noviembre 10, 2008


Sr. Caracol

El Ministerio de Educación andorrano me ha invitado a dar unas clases a sus profesores de Instituto, así que me he subido con la casita, y después de las obligaciones pedagógicas me he calzado las botas de montaña. 
Hace unos días estaba dando la bienvenida al otoño en Francia, y ahora, tengo la sensación de estar en pleno invierno, con la calefacción encendida por las noches, durmiendo a más de 2000 metros de altura y quedándome sin respiración en mi caminata matutina antes de que el sol asome por el Pic d’Arcalís. Volveré a Andorra, a buscar el mítico pack de azúcar, mantequilla y galletas porque con tanta belleza, lo he olvidado.



¿donde estás Sra. Caracol?

Noviembre 3, 2008

 Sr. Caracol

¿Donde está la Sra. Caracol? El trabajo me ha separado durante unos días, quizás demasiados, de Galicia. Como es lunes y no tengo mucho que hacer, Marc y yo decidimos pasar “Los lunes al sol” en La Molina, en el Pirineo catalán. La nieve y el frío nos acompañaron durante una jornada de paseo por la montaña, buenas cocas de “poble” y fotos campestres. El otoño ha llegado disfrazado de invierno en este rincón catalán. 


Visita relámpago a México

Octubre 28, 2008

SR. Caracol

Una vez más el mundo del espectáculo me lanza a viajar. Esta vez formo parte del grupo invitado de honor del mayor festival de Iberoamérica, el Cervantino, que se celebra en la ciudad mexicana de Guanajuato en Octubre. Una pequeña embajada cultural representante de Catalunya, con Serrat, Miguel Poveda, Miqui Puig, Marta Carrasco, La Troba Kun-fú o Els Pets nos hemos entregado a la gran fiesta cultural que ha sido este Cervantino. 
Guanajuato es una ciudad colonial con una arquitectura riquísima, como lo fueron sus minas de oro y plata. Cuenta la leyenda que la ciudad era completamente del amarillo metal, pero fue embrujada y convertida en cerros. Cada cien años, una niña aparece en medio de las calles y si alguien consigue cogerla y llevarla hasta uno de los cerros sin mirar atrás, la ciudad volverá a ser de oro. Nadie lo ha conseguido todavía, y a mi me fue imposible encontrar a la niña pues miles de personas paseaban por las calles en los tres días que he pasado allí. Creo que en mi vida he visto tanta gente junta intentando caminar. Aquí, las calles están castigadas por el paso del tiempo, pero limpias como la más moderna de las ciudades europeas, y es que si orinas en la calle o paseas con alcohol acabas en el calabozo. Y uno pensará que es difícil que te pillen, pero no, cada 25 metros una patrulla policial vigila armada hasta los dientes los movimientos de cualquiera que se acerque al festival. Francotiradores en los balcones durante los días que estuvo Serrat y decenas de pickups con adolescentes armados “dan seguridad” al evento en unos tiempos peligrosos en México por las batallas entre narcos. 
Nuestro hotel, el Misión Guanajuato, fue construido sobre una vieja hacienda del siglo XVII y es de estilo colonial. Está ubicado en un lugar absolutamente apartado y tranquilo, así que el descanso está asegurado. Ir al centro histórico en taxi no es ningún problema, al contrario, todo un espectáculo, y es que esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad, tiene un sistema curioso de comunicación. En 1883 se inauguró un túnel gigante que atravesaba la urbe. Su razón de ser no era otra que la de protegerla de las enormes inundaciones, así que se decidió que el río sería desviado por el subsuelo. En 1978, un siglo después, el tráfico obligó a crear otros túneles más. De esta manera se ha creado uno de los sellos distintivos de Guanajuato, sus galerías subterráneas por las que te puedes mover en vehículo o caminando, haciendo que las distancias sean más cortas y como mínimo curiosas. 
Pero no creáis que este “metro rural” es el único atractivo. El Jardín de la Unión es un lugar agradable, rodeado de fresnos, que une a los habitantes del lugar y durante el festival es un hervidero de músicos callejeros. Otro de los clásicos es el Callejón del Beso, donde nos contaron su leyenda. Se cuenta que Carmen estaba enamorada de Luis, un minero. El padre de Carmen no aceptó el noviazgo y encerró a su hija, amenazándola con encerrarla en un convento. Luis consiguió mudarse a la casa de enfrente y se vieron a escondidas durante varias semanas. Al enterarse, el padre, la mató, así que la pareja que no se bese bajo los balcones, que están separados por solo unos centímetros, tendrá años de mala suerte. 

El mercado Hidalgo es otro de los clásicos. Nos contaron que estaba pensado para ser una gran estación de tren pero nunca llegó a serlo. En él, cantidad de colores y olores se mezclan, así que pronto me tomo un respiro de nuevo en la calle Juárez, repleta de tiendas y bares. Descanso en uno donde solo sirven cerveza, así que pido hacer una foto a dos pintorescos clientes y salgo en busca de otro lugar. 
Y así paso mis días en Guanajuato, callejeando una y otra vez la ciudad, con y sin compañeros de viaje, fotografiando rincones de historias y leyendas. 
Ah, sí! habíamos venido a trabajar… el concierto fue un éxito absoluto. Más de 5000 personas siguieron lo que se llamó la noche de “Sonidos catalanes” y corearon las canciones de los participantes. Yo me encargué de los visuales, y como todos, de disfrutar de una noche de luz, color y sonrisas desconocidas. 
(Si queréis más, en dzerolog he colgado crónicas casi diarias)



Tarragona-Burgos-Vigo

Octubre 20, 2008


SR. Caracol
Está claro que no es la asociación perfecta, ni la combinación a la que cantaba Jay Johnson en su “Milán, Madrid, Chicago, París”, pero no está nada mal, sobretodo si uno tiene que volver a casa: “Tarragona, Burgos, Vigo”
Nos levantamos prontito con la intención de hacer del tirón el viaje, son 1200 km. Primero hay que pasar por la embajada de México en BCN a que hagan el visado a Álvaro para su próximo viaje (esta vez por trabajo). Pongámonos en situación e imaginemos, porque no hay foto: el Mini cargado con un perro, una dama y un señor al que le han recomendado en la embajada que se corte el pelo si no quiere tener problemas en su país. A esto, normal hasta ahora, le sumamos un jamón de bellota, una caja con ropa de novios, un ordenador Imac de 17 pulgadas, el cuchillo jamonero y su afilador, dos ordenadores portátiles, dos cámaras de fotos y 6 ópticas, la ropa de Raquel, mi ropa, libros y la comida sobrante de la autocaravana… 
Así que después de las gestiones en la embajada salimos sobre las 10 de Barcelona. Añadamos a todo esto que yo no puedo conducir porque me han retirado el carné durante 15 días. Esto suena muy mal y hace unos años seguramente alguien pensaría que he atropellado a alguien o que conducía con un índice de alcoholemia 18 veces superior a lo permitido, pero no. Resulta que desconocía las leyes de tráfico que afectan especialmente a los furgones-vivienda y sobrepasé la velocidad permitida. De eso hace un año, pero ahora me han retirado el permiso. Así que a la pobre Raquel le toca hacer el viaje solita y a mi, ir de copiloto.
No me liaré a contar los detalles de cruzar por Monegros, pues seguro que todos en alguna ocasión lo habréis hecho y sabréis lo hermosa que es esa parte de España. Directamente me traslado a las 5 de la tarde, cuando por error aparecemos en Burgos ciudad y nos miramos a la cara en un semáforo y diciendonos:
- ¿Hacía falta entrar en Burgos? 
-  No. 
- ¿Has visto alguna vez la catedral? 
- No.
- ¿Y tú? 
- Tampoco…
 Así que veinte minutos más tarde estamos en un hotel que aceptan perros. Encontrarlo ha sido fácil, en www.seadmitenmascotas.com. Lógicamente subimos también el jamón, el cuchillo…
Y todo esto, solo os lo he contado para situaros en Burgos, una ciudad que, a los que no tengáis ningún vínculo con ella (como es mi caso), seguramente no os llame la atención. Gran error!!. Pasear por la noche en esta ciudad castellana es una exquisita experiencia, sobre todo adentrarse en su centro-tapero alrededor de la Plaza Mayor, donde hay montones de barecitos donde comer o tomarse una sopa castellana como la que me metí yo. Simpáticos donde los haya los camareros de Casa Pancho (c/San Lorenzo, 13) y exquisito todo lo que sirven. Típicos sus cojonudos, champis, tigres, soldaditos…
Por la mañana, después de la noche movidita por el exceso de comida, el Bar España es un lugar perfecto donde dejarse caer para tomar una de sus tostadas dobles. A partir de ahí… qué más os puedo contar?: paseo por la catedral, Plaza Mayor, callecitas, lugares de culto múltiples… y eso que nosotros somos más rurales que de iglesias!
Por la tarde, llegamos a casa después de un largo verano en Catalunya, Extremadura, Francia… y llegamos con un día de retraso sobre el plan original, pero sabiendo que en Burgos siempre podremos hacer una parada técnica en nuestros largos viajes cruzando la península. Seguramente, siempre saldremos encantados. 




Sra. Caracol

Cerrando el círculo, confirmo la belleza de esta zona de cuento. Garganta con nudo de corbata al comprobar que es tan bonito como la primera vez… o quizás más. Gamas de otoño que pujan por su morada desbancando los verdes estivales. Un desfile de bellezas ocres, amarillas, rojas y naranjas me devuelve sensaciones primigenias,  de cuando el hombre podía oler las estaciones. Una subasta de árboles sublimes para el diafragma del visitante. Mi alma se catapulta a través de mis pupilas y brinca de color en color, cada vez mas cerca del orgasmo cromático. Piel de arena en cada recodo colorado y hambre de libertad en cada nuevo ascenso. Aldeas entre valles que me dicen de plazas medievales donde se vendía pan y acero. Olor a lar antiguo e historia de puchero, emerge de cada chimenea del pasado. Caminatas sanadoras del espíritu en esta campiña de sosiego. Mi corazón tamborilea un ritmo frenético cuando me siento viva en estos campos, cuando el viento me arranca el sombrero y me inunda una carcajada de euforia que rebota en los monolitos del paseo. Días de castillos y grutas, con 150 escalones que se descuelgan hacia el útero de la madre tierra, entre formaciones que se me antojan alienígenas. Cuatro días que parecen cientos. Gargantas del Tarn que cambiaron mi rumbo hace casi dos años. Hoy cerramos un viaje que, hace ya! dos años, fue el inicio del nuestro como círculos concéntricos.